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jueves, 13 de octubre de 2016

Un acto de liberación personal

Caminar, un acto de liberación personal



“Los caminantes no tienen obligaciones, 

solo el sencillo placer de 

liberarse paso a paso en su camino”. 



Según el doctor José Ángel Obeso, los beneficios no se notan en el primer día, sino cuando llevamos ya una semana y caminar es un hábito más en nuestras vidas. Es entonces cuando empezamos a notar sus terapéuticos resultados:


* Al andar, el cerebro no tiene que preocuparse de nada. Andar es fácil, todo el mundo puede hacerlo y si, además, recibe una dosis extra de oxígeno y del aire puro de la naturaleza, se siente aún mejor. Es en ese momento cuando empieza a estimularse nuestro lóbulo frontal, ese que está relacionado con la creatividad y el estado de ánimo. Si a ello le sumamos la liberación natural de endorfinas, es entonces cuando aparece la magia. El cerebro se siente más eufórico y optimista.


* Ante un mejor estado de ánimo, aparece un aumento de la creatividad. No hay presiones, la hormona del cortisol que se segrega con el estrés desaparece y se rompen esos muros que, habitualmente, nos traen el negativismo. Es el momento en que vemos las cosas de otro modo. Nos notamos más relajadas, más entusiastas, más confiadas.


* Las personas estamos acostumbradas a movernos en espacios pequeños: nuestro hogar, nuestro trabajo, los restaurantes a los que vamos, los supermercados… Son espacios limitados, siempre llenos de gente. Lugares conocidos en los que, habitualmente, se encienden nuestras tensiones. Sin embargo, el simple hecho de empezar a caminar por un espacio natural y abierto se convierte en un maravilloso acto de liberación y de expansión.


* Según el doctor José Ángel Obeso, debemos buscar, ante todo, el contacto con la naturaleza. Es como volver al útero materno, a nuestros orígenes. No es ningún acto espiritual sino, más bien, una necesidad orgánica. Si andamos por nuestras ciudades, seguimos respirando muchas de esas partículas contaminadas. Lo ideal es que nuestros pulmones se llenen de oxigeno puro, y también es necesario que nuestros ojos se encuentren con escenarios nuevos, con nuevos estímulos con los que se enriquezca nuestro cerebro.


Desde nuestro espacio te invitamos, una vez más, a que te animes a caminar cada día, al menos, durante media hora. Ve al parque, a la montaña, a la playa. Verás cómo, al cabo de las semanas, has mejorado en salud física y emocional. Andar es mucho mejor que un analgésico o unas vitaminas. 


¡No lo dudes!



tomado de:  Mejor con salud
Imágenes tomadas de Google imágenes

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Teruel, la provincia de los Amantes
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sábado, 24 de septiembre de 2016

Cada paso cuenta

Caminar media hora 

adelgaza más que correr o ir al gimnasio



En un momento en que crece la moda de las carreras extenuantes y el pedaleo sudoroso en los cubículos de los gimnasios («spinning»), una investigación de la London School of Economics sorprende al asegurar que caminar media hora cinco días a la semana adelgaza más que correr, andar en bici o acudir al gimnasio. 


Las personas que caminan con frecuencia bajan una talla de ropa respecto a la media y les ayuda a prevenir el colesterol, ataques al corazón, la diabetes y la tensión alta. Además, una buena caminata levanta el ánimo. Los beneficios son especialmente patentes en mujeres mayores de 50 años de bajos ingresos económicos.


No sirve, eso sí, cualquier tipo de caminata. Hay que ir a paso ligero, hasta romper a sudar, «a un ritmo que permita hablar pero no cantar», explican los expertos. Desaconsejan no salir a andar hasta dos horas después de una comida copiosa. Por el contrario, si no se ha almorzado recomiendan tomarse antes una pieza de fruta, por ejemplo un plátano. 


También se debe beber agua si la marcha dura más de 30 minutos e ir de menos a más, para que los músculos vayan entrando en calor.


Como en todo Occidente, en el Reino Unido la obesidad va a más, con uno de cada cinco británicos catalogados ya como tales. La sanidad pública recomienda a los adultos que hagan al menos 150 minutos semanales de ejercicio moderado, o moderado-intenso. Pero el 80% de la población británica no sigue esa pauta. La London School of Economics considera que el coste para el Estado de esa pasividad es de 1.400 millones de euros al año.


«La obesidad es una epidemia y la manera más barata de atajarla es que la gente camine», resume la autora de la investigación, la doctora Grace Lordan, experta en la relación entre salud y economía. A su juicio, centrarse en fomentar la actividad física es menos controvertido para el Gobierno que otras medidas, «porque no tendrá la actuación en contra de lobbys de la industria, como ocurre con otro tipo de políticas, como las tasas contra el azúcar o las medidas frente a las dietas de comida basura».


 Y hasta propone un lema para la campaña:

«Cada paso cuenta».



La verdad es que los británicos pasos dan más bien pocos: 4.000 al día, frente a los 9.650 de los suizos y los 7.168 de los japoneses, los más longevos del mundo. Los estadounidenses tampoco son andarines: 5.000 pasos diarios. Un paseo de 30 minutos son unos 3.000 pasos y como media se recorre 2,4 kilómetros.


Según la investigación británica, que recogió datos de campo en Inglaterra desde 1999 a 2012, los hombres que caminan cinco días a la semana media hora bajan una unidad de masa corporal y las mujeres, 1,8 unidades.


Caminar con regularidad a un buen ritmo media hora cinco días a la semana adelgaza más que correr, bailar, andar en bici, ir al gimnasio o jugar al fútbol, rugby, tenis o squash. ¿Por qué? Los investigadores aluden a que el trabajo al andar es constante, no hay paradas, y además señalan que caminar es lo natural para el ser humano, «lo que ha hecho siempre durante cuatro millones de años».


Estudios previos ya destacaban las bondades de andar. La revista médica «The Lancet» asegura que 2.000 pasos a velocidad moderada (20 minutos al día) reducen un 8% la posibilidad de infarto en grupos de riesgo. Con 40 minutos sostienen que el efecto equivale al de las pastillas que mitigan el colesterol. Por su parte el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos sostiene que 6.000 pasos al día protegen de la osteoporosis de rodilla.


tomado de: Abc.es  

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