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domingo, 8 de mayo de 2016

Alcorisa... Cerca del Paraiso

¿Conoces ya Alcorisa?


Alcorisa está situada en la parte Nororiental de la provincia de Teruel, en el extremo Oeste de la histórica comarca del Bajo Aragón.


Encrucijada de caminos, equidista aproximadamente 120 Kms. De Zaragoza, Teruel y la costa mediterránea cuya influencia se deja sentir en el paisaje que la circunda.


El pie del monte ibérico, escalón hacia las tierras altas del centro y sur de la provincia de Teruel, es la cuna de Alcorisa.


El rió Guadalopillo, afluente del Guadalope, encajonado en la plataforma calcárea, abre su espacio en las hoyas terciarias excavadas. Estrechos y hoyas se alternan, donde las rocas retorcidas por fuertes empujes y las arcillas y margas, se pintan de vivos y variados colores.

Río Guadalope

En un estrecho de areniscas y conglomerados, donde los alcores protegen a la población, se levanta la Villa de Alcorisa.


Esta mezcla de sierras calizas y hoyas arcillosas, donde los estratos que aún asoman forman un rosario de complicados montículos, es el componente esencial del suelo alcorisano. Sierra del Saso, la Serratilla, Morrón de Viñas, el Carrascal, y tantas otras, chinchan los valles, arropándolos del cierzo y de la niebla.


El agua es abundante... 
modelando rincones que el amigo del paseo puede descubrir con ojos asombrados.


Sobre este suelo, la vegetación mediterránea ha hecho el resto. 
El olivo es su árbol emblemático.


Viejos olivares, salvados de la euforia de nuevos cultivos;


terrazas con pacientes muros de piedra, para salvaguardar la tierra que se escapa;


y un sinfín de masías y casetas, testimonio de una población dispersa ya desaparecida, son los elementos que forman el paisaje que todos los días contemplamos los alcorisanos.


Los nuevos cultivos han borrado casi en su totalidad las antiguas viñas y el almendro ha querido ser el heredero del viejo olivar, aunque haya perdido en esta competencia.


Este es el paisaje de Alcorisa. En la zona de vega, los cultivos de huerta se mezclan con choperas.


Y en los altos, la desnudez de las calizas intenta camuflarse en pequeños bosques de pinos mediterráneos.


Enebros y restos de viejos encinares, junto con sinfín de arbustos y plantas aromáticas, ocultan una fauna rica que sobrevive a numerosos peligros.


También, de vez en cuando, las cicatrices de las canteras de minas recuerdan al hombre las dentelladas que este paisaje está sufriendo.


¿Vamos a conocer Alcorisa?



Alcorisa un pequeño gran pueblo



Texto tomado de :Alcorisa (Teruel)





Desde Alcorisa, el pueblo del Calvario
y del mejor aceite de oliva virgen extra "Alcorcí"
Teruel, la provincia de los Amantes
www.abflags.com

lunes, 11 de enero de 2016

Alcorisa, más que un Paraíso

PEQUEÑO GRAN PARAISO


ALCORISA 



Vista general de Alcorisa
Tanto el texto abajo redactado como hermosura de las imágenes merecen se publicadas y republicadas porque narran y muestran con gran profesionalidad y cariño lo que es ALCORISA para muchos de los que vivimos en esta pequeña gran Villa o hemos tenido el placer de visitarla.

Difícil de expresar con mejores palabras y casi imposible igualar la calidad, profesionalidad y belleza de las imágenes.

¡Felicidades al redactor original! 

¡Explorador de Proximidad!

A pie de texto se indica el enlace del cual están tomados tanto el texto como las fotografías.



Hoy me vais a permitir que muestre mi consideración con el lugar en el que disfruto de la vida. 

Mi pequeño homenaje a “La Fiel y muy Ilustre villa de Alcorisa” “Alcorisa fiel y noble, tierra del Bajo Aragón, famosa por su calvario y su ambiente acogedor…” así reza la canción. 

 ¿Su historia? 

Unas pinceladas.

 Se cree que los restos de vida humana más antiguos son de 4000 años antes de Cristo. Numerosos yacimientos del hierro y el bronce. Gran importancia Ibera en todo su término municipal. Influencia romana, con una villa a las faldas del cabezo de la Guardia. ¿Visigodos? Tuvieron que estar, pero se ha investigado poco sobre ellos. 

De Al Andalus nos viene el nombre, el desaparecido castillo y la alquería originaria de nuestro municipio, pues ya en 1148, cuando las fronteras eran todavía efímeras, hay constancia de la presencia de una iglesia en el municipio. 

Las fronteras fueron consolidadas por Alfonso II en 1168, y en 1179 Alcorisa pasa a formar parte como aldea de la encomienda calatrava de Alcañiz. Lope de Albero alquilo el castillo de Alcorisa y las tierras que lo rodeaban a los monjes guerreros, y en 1218 lo cedió como dote a su hija Sancha y a su marido Pelegrín de Atrosillo, hermano de Don Gil de Atrosillo, fundador del Convento del Olivar. En 1271 fallece Pelegrín y la familia Atrosillo decide no hacerse cargo de las posesiones alcorisanas, así que, es más que probable que sobre esos años, 

Ramón Ballester arrendara el castillo y sus posesiones a la Orden Calatrava, construyendo poco después lo que sería el germen del Alcorisa actual, un núcleo urbano amurallado que comprendería todo el casco viejo. 

Desde ese momento hasta el siglo XVII infinidad de cosas pasan en la aldea, incluso la visita de San Vicente Ferrer o el nacimiento de Damián Forment, pero en el ambiente se respira el ansia de ser una población libre, de convertirse en una villa de pleno derecho fuera de yugos alcañizanos. 

Por fin, tras mucha diplomacia, muchos desencantos y mucho dinero, en marzo de 1601 Felipe III nos concede el título de villa. 

No contentos los alcañizanos recurren a la justicia, y no sería hasta 1605 cuando por fin hay sentencia definitiva que reconoce a Alcorisa como villa. 

El XVII y el XVIII son años gloriosos para la familia Ballester, Caballeros, Comendadores, Infanzones, Barones… Su miembro más ilustre Pedro Cebrián y Ballester, apodado el Reyecico de Aragón, tras apoyar a Felipe V en la guerra de Sucesión, consigue para Alcorisa el título de “Fiel y muy Ilustre”, con una serie de prebendas que todavía se mantienen en vigor. 

La época contemporánea ha estado salpicada de sangre. Luchamos contra los franceses, sufrimos a los carlistas que destrozaron y quemaron casi toda la población, fuimos cuartel general del Duque de la Victoria y objetivo de los bombardeos italianos de la Guerra Civil. 200 años en los que se empeñaron en que Alcorisa fuese un recuerdo en los libros de historia, 

pero aquí estamos, recordando nuestra propia historia mientras seguimos “comiéndonos la vida”. 


Una cosa destaca en Alcorisa de manera notable, no son sus monumentos, no son sus paisajes, no son sus tesoros… son sus gentes. 

Gentes inagotables que trabajan cada día para que Alcorisa sea un lugar mejor en el que vivir, que se asocian sin
descanso para que nuestra villa sea un referente educativo, cultural y social en esta olvidada provincia. 

“En Alcorisa tenemos de todo” ven a comprobarlo. 

Graciassssss