La Calle San Valero en Alcorisa
se inundó de felicidad
Desde lejos se podía escuchar la música y las voces de los niños que con ansiedad esperaban el momento del inicio de las competiciones de todos los juegos en los que iban a participar a lo largo de la tarde en la calle San Valero de Alcorisa.
Se respiraba la alegría e ilusión de cada niño allí presente.
Todos montados en sus bicis esperaban impacientes y con atención
la orden de José Luis para dar inicio a su carrera.
Primero los más pequeños, luego los alevines y después los más mayorcitos.
El primer reto era pasar por debajo de la cuerda montado en la bici e introducir un palito, que cada niño llevaba, en los aros de las cintas que colgaban de la cuerda.
Sin tocar la cinta con la mano...
¡El reto era difícil!
Pero todos los niños consiguieron coger alguna cinta...
por supuesto, con alguna que otra "trampilla"
pero todo era válido porque la finalidad era pasarlo bien.
¡Y lo consiguieron!
Diego fue la ayuda idónea como locutor de José Luis.
Con micrófono en mano y voz alta y clara, daba las órdenes a los más mayores.
Después se pasó a la carrera de sacos, también por orden de edades.
Primero los mayores y después los pequeños.
Los juegos tradicionales de toda la vida estuvieron presentes la tarde de
"el día de San Valero" en Alcorisa...
Los niños saltando, corriendo, todos querían llegar los primeros...
alguna que otra caída como parte típica del juego,
pero todo dentro de un ambiente lleno de risas y alegría
tanto por parte de los niños como de los padres y amigos
que estábamos presenciando el encuentro.
Y lo más esperado, por pequeños y grandes el juego de la harina...
Primero había que introducir la cabeza en un barreño de agua
y coger algunas de las monedas
que estaban en el fondo del mismo,
y después lo mismo pero esta vez en un barreño lleno de harina
y también intentar conseguir algunas de las monedas
que estaban enterradas en la harina.
¿El resultado?
No había miedo, valía la pena por las monedas que encontraban en el fondo...
José Luis tenía que ir indicando la importancia de respirar debajo del agua...
parecía que a los niños se les olvidaba con tal de conseguir las monedas...
Algunos con orgullo nos mostraron el resultado de su esfuerzo,
la mano llena de monedas....
la mano llena de monedas....
Ahora tocaba lavarse bien y secarse porque después venía el turno de las vaquillas.
Unas cuantas vueltas por la calle San Valero persiguiendo a las vaquillas
seguían dándonos momentos de risas y alegría...
¡Que no te alcance la vaquilla!
¡Todos corriendo! ¡Todos riendo!
San Valero fue honrado por la alegría y las risas de los niños
en la Calle San Valero de Alcorisa
¿Y qué mejor forma de terminar la tarde que con un buen chocolate
hecho por nuestras abuelas?
Mientras los niños jugaban ellas, las dos Alicias y las dos Marías.
estuvieron preparando el chocolate ¡riquísimo!
para que los niños pudieran disfrutarlo después.
estuvieron preparando el chocolate ¡riquísimo!
para que los niños pudieran disfrutarlo después.
Desde Alcorisa Hoy queremos destacar la importancia de estas mujeres que
con su presencia y su inestimable ayuda dieron la dulce nota de felicidad a cada niño
mientras saboreaban el chocolate con sus bizcochos que, por cierto, estaba
¡exquisito!
Fue una tarde entrañable, llena de alegría, risas y convivencia.
Alcorisa vivió una tarde que difícilmente se va a olvidar.
Y Boira no se la podía perder
En el recuerdo de todos quedarán siempre las risas y la alegría vividas
tanto de los niños como de los mayores.
¡Mereció la pena el esfuerzo y la organización del evento por parte de los padres
para los niños en el día de San Valero.
¿Y cuál es el mejor colofón para esta tarde?
¡Una cena!
Que momentos después se celebró
Ellos nos enseñan la inocencia y la capacidad de sorprenderse...
¿Las retomamos?
Desde Alcorisa, el pueblo del Calvario
y del mejor aceite de oliva virgen extra "Alcorcí"
Teruel, la provincia de los Amantes
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